La fragancia de su perfume, el amor en su mirada, la calidez de sus palabras, la contención de sus abrazos, el sabor de sus comidas, la paciencia infinita...
Esa incondicional manera de querernos y hacernos la vida más fácil protegiéndonos contra el mundo igual que cuando eramos
chiquititos, ahora que tenemos... bueno, unos cuantos más!!!
¿De quién voy a estar hablando sino de mamá?

Gracias Araceli y Salvador por compartir este momento con nosotros!!!